La obsesión es algo que, tarde o temprano, todo ser humano experimenta. En 1948, Ernesto Sábato captó su lado más oscuro, junto con una innegable sensación de soledad e incomunicación humana, en su novela más corta, pero no por eso la menos intensa: El túnel.
La novela comienza sin rodeos: «Bastará decir que soy Juan Pablo Castel, el pintor que mató a María Iribarne». A partir de ahí, narra la relación entre María y Castel, así como la historia del asesinato, mientras él intenta justificarse. El libro tiene un tono oscuro e introspectivo, con un marcado clima existencialista centrado en la angustia. El narrador en primera persona añade una profunda capa de psicología inmersiva; esto es, para mí, lo que mejor logra Sábato en esta obra.
Castel se obsesiona con María cuando ella capta algo en una de sus pinturas que nadie más había percibido. Desde el principio, su inteligencia es evidente, así como su enredado y excesivo proceso de pensamiento. Se muestra emocionalmente inestable desde el inicio, y todo va cuesta abajo a medida que avanza la historia. María es una figura misteriosa, lo que incrementa la paranoia de Castel, pero también es sensible y comprensiva, lo que lo atrae aún más. Castel se siente aislado y desconectado; por eso, cuando María comprende su cuadro, se obsesiona con ella. Más que como a un individuo, la ve como una salida, la idealiza, y esto contribuye al fatídico desenlace.
Castel utiliza la lógica para relacionarse con el mundo, pero esto lo lleva a ser aún más irracional, demostrando que ni la lógica protege de la locura. Se vuelve celoso y controlador a medida que avanza la relación, sometiendo a María a un suplicio que ella acepta con poca resistencia. La relación fracasa porque una parte es demasiado inestable y la otra demasiado sumisa. Son los celos, la necesidad de control y el miedo a la ambigüedad los que llevan a Castel a asesinarla.A pesar de estar con ella, Castel sigue sintiéndose aislado. Este es el principal tema del libro: la soledad provocada por la incomunicación humana. Incapaz de comunicarse correctamente con los demás, queda encerrado en su propia mente turbulenta. Esto se simboliza en la imagen de un túnel, que da título a la obra.
Más que filosófica, la novela es psicológica y profundamente humana, a pesar de su ambiente existencialista. Si bien Castel comete un acto irracional e inmoral, su soledad es algo con lo que podemos identificarnos. ¿Hasta qué punto nos empuja el aislamiento?


