«En el muelle de Esmirna» (On the Quai at Smyrna) es un relato muy breve de Ernest Hemingway que sirve como introducción a su colección En nuestro tiempo (In Our Time, 1925). A pesar de su corta extensión, el cuento transmite una profunda impresión sobre el horror de la guerra y el sufrimiento humano. La narración está basada en hechos relacionados con la evacuación de civiles durante la catástrofe de Esmirna de 1922, cuando miles de refugiados griegos huyeron tras la guerra entre Grecia y Turquía.
El narrador, con una voz periodística, carente de discursos y juicios morales, describe escenas de personas desesperadas esperando ser evacuadas, mujeres dando a luz en situaciones extremas, madres aferrándose a bebés muertos, animales que deben ser sacrificados y arrojados al mar, y cadáveres que deben ser constantemente retirados. El horror se presenta con imágenes concretas y observaciones directas; una demostración de su característico estilo del «iceberg». La guerra, en lugar de presentarse en batallas, se muestra a través de sus consecuencias en los civiles.
Los protagonistas no son soldados victoriosos, sino refugiados, madres y niños atrapados en un conflicto del cual no tienen control. La violencia aparece de manera indirecta. Otra consecuencia de la guerra es la deshumanización: la repetición de cadáveres, enfermedades y nacimientos en condiciones miserables hace que incluso los que cuidan a los refugiados terminen viendo las tragedias con una frialdad inquietante. El narrador parece acostumbrado a la violencia, lo que evidencia como la exposición a las consecuencias de esta altera la perspectiva del individuo.
El cuento demuestra que no es necesario escribir un relato extenso para transmitir una experiencia devastadora. Hemingway consigue que el lector imagine el horror a partir de unos pocos detalles cuidadosamente seleccionados. La ausencia de sentimentalismo hace que el impacto emocional sea incluso mayor, ya que obliga al lector a completar aquello que el narrador apenas insinúa.




